-Chris: ¡WOW! ¡Chicas… que bellezas! Seré la
envidia de todo la ciudad cuando me vean llegando con ustedes- rio abrazando a
Kim.
-Tu: Es todo obra de Kim… ella lo hace todo bien- reí.
-Chris: Ni que lo digas- dijo abrazando a Kim y deslizando una mano por su
trasero.
-Tu: Hey, vayan a un hotel- les sonreí corriendo la mirada, no queria ver a mi
hermana siendo tocada por su novio.
Ellos rieron y finalmente nos dirigimos a la iglesia. No sabía si era por el
hambre o alguna otra cosa, pero mi estomago se quejaba rabioso y ya me estaba
haciendo sentir unas horribles nauseas y uno que otro mareo. Lo único que me
faltaba. Kim me miro preocupada.
-Kim: ¿Te sucede algo?- dijo poniendo una de sus manos en mi cara.
-Tu: No, solo son los nervios… creo- dije tratando poner mi mejor cara.
-Kim: ¿No estarás embarazada?- casi gritando y poniendo cara de horror.
-Tu: No seas tonta Kim- le gruñí- No podría estarlo… O eso creo....
-Kim: Bueno… La primera fue solo una suposicon, ya que se debia todo a tu
enfermedad, pero ahora ya estas totalmente sana....deberías considerarlo… si
vives tirando de esa manera, me extraña que todavía no lo estés…
Le hice una seña con el dedo medio a Kim para que se callara. No era algo de lo
que quisiera hablar en este momento… Me asustaba de solo pensarlo... ¿Yo
embarazada? Quiero decir me gustaba la idea,seria lindo ser Madre, pero aun soy
joven, apenas tengo 18
y aun me faltan muchas cosas por hacer...
Llegamos a la Iglesia antes que la novia, gracias a Dios. Tom y Dylan ya
estaban aquí, lo mismo que nuestros padres y los padres de Tom, ambos, ya
que las cosas entre ellos por fin se habian solicionado y eso me hacia feliz,
porque a Tom se le iluminaba el rostro de ver a sus Padres justos otra vez.
Mis Padres habían llegado hace poco y se veían muy juntos, mirando a Dylan con
orgullo. Mi hermano se veía muy bien, elegante en su traje, pero en su rostro
se veía reflejado todo el terror del momento.
Y Tom… ¡Oh Dios! En dos segundos se me olvido todo. La iglesia, Alice, Kim…
todo. Nunca había visto a Tom tan guapo. No me lo podía creer.
Vestía muy similar a Dylan y Jeremy, pero el realmente destacaba entre ellos. O
quizás eran mis hormonas. No sé. Pero lo único que sabía era que lo deseaba…
otra vez. Hasta me dieron ganas de casarme… Corrí hasta donde estaba él y lo
abrace como si no lo hubiese visto en años. El aroma particular de Tom me
envolvió y yo suspire, envuelta en su cálido abrazo.
-Tom: Princesa...- susurro él en mi cabello.
-Tu: Tom...- respondí pegándome más a el.
-Tom: Te ves increíblemente hermosa… quizás deberíamos casarnos nosotros…-
murmuro apretando mi cintura.
-Tu: Tú...te ves muy guapo…- dije casi temblando por la cercania de nuestros
cuerpos.
-Tom: Haces que te desee- murmuro a mi oído.
-Tu: Bueno.... creo que pensamos algo similar…
Ambos nos reímos de nosotros mismos. Tom me dio un casto beso en los labios
y me abrazo por la espalda, apretándome disimuladamente a su erección. Dios. Y
eso que estábamos en la iglesia. Jeremy carraspeo y nos dios una sonrisa
cómplice. Al parecer nos había estado mirando. Mi rostro se enrojeció al
momento y sentí la tibia y cálida risa de Tom haciéndome cosquillas en los
hombros. Dylan apretó el brazo de Tom en un verdadero arranque histérico.
-Dylan: ¡Ella no vendrá, lo sé!- Gritó de pronto- ¡lo ha pensado y desea a
alguien más inteligente... o más guapo… Dios, quizás no soy lo suficientemente
bueno en la cama!- decia como una chica.
-Tu: Dylan, cálmate- le gruñí tirando de su brazo- todos te miran…
-Dylan: ¡______(tn), ella se arrepintió!- me dijo remeciéndome y mirándome con
los ojos velados por un verdadero terror- ¡Debería haber llegado hace más de cinco
minutos!-
-Tom: Dylan, la novia siempre se retrasa… ¡además solo van cinco minutos…
hombre! Cálmate por Dios- gruño Tom, aunque se estaba riendo.
-Papa (tn): Ella vendrá Dylan, por favor relájate- dijo tratando de calmar a un
exaltado Dylan que temblaba como hoja.
-Jeremy: Sí, yo conozco a mi hija… probablemente se está demorando a propósito
para hacerte sufrir- rio divertido con la situacion. Luego de varias sesiones
de tranquilización y quince minutos más, por fin llego Alice. Gracias a Dios,
porque ya no había fórmula para calmar a Dylan.
-Dylan: ¡Es ella!- Gritó poniéndose blanco.
-Tom: Debemos esperarla adentro – murmuro tratando de hacer entrar en razon
a mi hermano.
Papa y Jeremy se llevaron a Dylan y la gente que faltaba comenzó a entrar a la
iglesia. Kim entro también, junto con Chris. Chaz llego a los minutos despues
acompañado de Jasmine, nos saludamos amablemente, a pesar de todo lo sucedido
con ella, sabia que era buena chica. Quedamos Tom y Yo, viendo descender a
Alice del automóvil. Se veía radiante. Hermosísima era quedarse cortos.
-Tom: ¡Dios, y esta mujer es mi hermana!- murmuró abrazando a Alice, que
irradiaba felicidad.
-Alice: Deséenme suerte- murmuro mientras entraba, tomada del brazo de un
sonriente Jeremy. Alice y Jeremy entraron y yo tome la mano de Tom, y camine
hasta la entrada de la iglesia. Al dar unos tres pasos dentro, Tom se
detuvo.
-Tom: ______(tn)- me dijo mirándome con los ojos oscurecidos.
- Tu: Tom…- murmure mirándolo. Dios, no… yo conocía muy bien esa mirada.
Antes de que pudiera decir nada, me sentí arrastrada hacia un costado de la
iglesia, en donde se encontraban los confesionarios- ¡Tom… estás loco, la
ceremonia va a comenzar…! -le dije asustada.
-Tom: Amor, lo haremos rápido lo prometo, no notaran nada- me susurró
acariciando mi brazo- llegaremos a nuestros sitios en unos cinco minutos… por
favor… - me rogo.
-Tu: No puedes estar hablando en serio- le dije, pero mi cuerpo ya estaba
reaccionando.
-Tom: No lo sé… pruébame- dijo besándome con desesperación.
Y lo perdí. Demasiado para mí. Diez segundos más tarde estaba manoseando a Tom encerrada en uno de los confesionarios. Tom mordía mi cuello mientras
me alzaba y con rapidez asombrosa se deshacía de mi ropa interior. Gemí en su
hombro, tratando de que no nos escucharan.
-Tu: Amor... – gemí entre ansiosa y asustada.
-Tom: Princesa no sabes como te deseo… mierda! - murmuro apretándome contra
su erección.
Baje una de mis manos hasta la cintura de su pantalón y con un rápido
movimiento, saque su miembro hasta tenerlo en mi mano. Tom gimió, buscando
el mejor ángulo para poder entrar en mí, dentro del reducido espacio en que
estábamos. De alguna forma, Tom consiguió tenerme en la posición adecuada y
de pronto me sentí en el cielo, cuando el miembro de Tom se enterró en mí
con toda su fiereza. Tuvimos que besarnos, para evitar que nos oyeran, mientras
los gemidos apagados de Tom no hacían más que encenderme más y más…
-Tom: ¡Dios! Princesa todo esto… yo… no soportaré demasiado - murmuro en mi
oído, mientras me asestaba feroces estocadas que hacían vibrar el pequeño
sitio.
-Tu: Tom, yo… Tom…- gemí despacio mientras mis manos se aferraban de sus
hombros, apretando.
-Tom: Di que me amas- susurró jadeando.
- Tu:Te amo, te adoro…. ¡Eres toda mi vida!- gemí sintiendo que el orgasmo
estaba próximo.
-Tom: Tu eres mi vida… Te amo, Te amo….
Y eso fue suficiente. El problema es que por un segundo a Tom se le olvidó
por completo que estaba en la Iglesia. Y no gimió. En realidad gritó. Y muy
fuerte. Trate de tapar su boca, pero el orgasmo de Tom había sido demasiado
y no conseguí acallarlo. Además, sus estocadas erráticas y desesperadas
desencadenaron mi propio orgasmo, haciéndome gemir tan fuerte como él. Dios…
¡cómo demonios íbamos a hacer para salir vivos de esta!
De pronto, nos quedamos en silencio y nos dimos cuenta de que el silencio era
demasiado. Y entonces, sobrevino el desastre. Tom trato de abrir la puerta,
pero esta no se abría. Estábamos encerrados. Me arregle como pude el vestido y
trate de ayudarlo.
-Tom: Mierda, no puede ser- gruño tratando de abrir con algo más de fuerza,
pero sin resultados.
-Tu: ¡No podemos quedarnos aquí encerrados!- chille algo espantada.
-Tom: Amor, por favor cállate. Me pones más nervioso – me susurró.
-Tu: Pero Tom… ¡ya todos saben que estamos aquí!- le grite.
Tom no dijo nada y aplico algo más de fuerza para tratar de abrir la puerta…
pero no lo consiguió. Tom se puso furioso y comenzó a mover con furia la
puerta, con fuerza… demasiada…De alguna forma movió tan fuerte la puerta que
todo comenzó a moverse… y antes de decir nada sentimos el ruido típico del clic
y la puerta se abrió…
¡Mierda! Todos, y cuando digo todos es todos, nos estaban mirando salir del
confesionario. No me importaba mucho la gente, pero el rostro de Alice y de
Dylan, no era precisamente de felicidad. ¡Dios, trágame tierra! Dylan y Alice
dejaron el altar y se dirigieron hasta donde estábamos nosotros. Tom se
tenso y me puso detrás de él, algo asustado. Esto no se veía nada bien.
-Dylan: ¡No quiero saber que mierda estaban haciendo en ese lugar!- gruño
empuñando las manos- pero te vienes conmigo al altar ahora… y tu también Kaulitz- gruño más aun- ¡nadie malograra mi boda… menos un par de pendejos
hormonales como ustedes!
-Alice: Vamos al altar- mascullo extrañamente tranquila.
Seguimos a la pareja, mientras Tom se arreglaba la camisa y yo trataba de
arreglar algo del desastre que debía de ser mi maquillaje. Sentí miles de ojos
sobre mí, pero bueno, esto no era más que una cucharada de nuestro propio
caldo. Apreté la mano de Tom, quien me devolvió una sonrisa cómplice. Esto
solo podía pasarnos a nosotros.
-Dylan: Bien- grito– Ahora que nuestros queridos y pendejos hermanos ya han
quedado más tranquilos, seguiremos con la boda… y espero por tu pendejo
bienestar que traigas los anillos que te encomendé Kaulitz – dijo mirandolo
serio.
-Tom: Aquí están- dijo mostrando su meñique y arrancando un suspiro de
alivio en la concurrencia.
-Dylan: Bien- dijo- Ahora pendejos, quédense quietos… y usted padre, siga con
la boda.
El padre estaba muy nervioso. Dijo sus palabras, pero la Biblia le temblaba en
las manos. O quizás estaba furioso por la notable falta de respeto que habíamos
protagonizado. Lo que haya sido, causo estragos en su sermón, pues cuando
llegaron las palabras que todos esperaron, el padrecito cometió un pequeñísimo
error. Al parecer le hizo muy mal escuchar la palabra pendejo tantas veces…
-Padre: Entonces- dijo el padre muy ceremonioso – los declaro pendejo y mujer-
La iglesia quedo en silencio un momento y Dylan quedo frío. A Alice se le cayó
la mandíbula. Yo apenas aguantaba la risa y Tom estaba en similares
condiciones. El pobre estaba tan rojo que parecía que explotaría. Yo aferre el
ramo con fuerza- ¡Dios me libre! ¡quiero decir, marido y pendeja…!- ¡Oh Dios!
Strike dos. El padre sudaba profusamente y casi temblando se aferró de su
sotana y con voz grave finalmente dijo: Quise decir… ¡los declaro marido y
mujer…!
"¡Vaya! ¡Gracias a Dios!" pensé aliviada, mientras el público rompía
en un bullicioso aplauso. El pobre padre estaba de todos colores y se abanicaba
con los papeles del sermón, mas muerto que vivo. Finalmente Alice y Dylan
pudieron besarse, dándose el beso más obsceno que he visto en una iglesia. Lo
más seguro es que si decidíamos casarnos, no podríamos hacerlo en esa iglesia.
El Padre nos dio una mirada envenenada antes de seguir a los esposos, dándoles
sus felicitaciones. Lo que más me impactaba era que Alice no se había
descompuesto jamás. Ella seguía radiante y sonriente, y ni siquiera se había
molestado como lo había hecho Dylan. Pero no nos había dicho nada y eso era
motivo para temer. Cuando tocó el momento en que debía saludarla, dude, pero
ella misma me atrajo a ella y me dio un apretado abrazo. No me lo podía creer.
-Alice: ¡_______(tn)! – dijo abrazándome.
-Tu: Alice...- conteste temerosa- ¿No estás…?
-Alice: ¿Enojada?- dijo riendo-¡Claro que no! Gracias a Uds. he tenido la boda
más inusual y graciosa de todas! Creo que jamás la olvidaran… ¡y yo deseaba que
mi boda fuese inolvidable! ______(tn). Este es el día más feliz de mi vida y
jamás podría enfurecerme… tu tranquila… ya me quedara tiempo de desquitarme en
su boda- dijo apuntando a Tom, que le sonreía.
-Tom: Seguro te las ingeniaras para devolver la mano. Alice...- dijo
arrepentido- Bueno, pero en realidad nosotros…
-Alice: No, está bien- dijo- Ya lo hable con _____(tn)… ¡ahora déjenme ser
feliz con mi esposo!
Alice se aferro al brazo de Dylan que por arte de magia parecía haber olvidado
todo. Le sonreía a todo el que pasaba por delante de él.
-Dylan: ¡Hey par de degenerados!- Gritó abrazándonos- ¿tendrán algo bueno que
contarles a sus nietos no?
-Kim: ¡Si, y puede que sea pronto!- dijo casi gritando- parece que ______(tn)
está embarazada…
-Papa (tn): ¿Qué?- Lo escuche gritar.
De pronto Papa estaba demasiado blanco para que fuese cierto. Lo vi demasiado
tarde, pero cuando reaccionamos él ya estaba tendido en el suelo a todo lo
largo, en plena salida de la Iglesia.
-Tu: ¡KIM!- grité- ¡mataste a Papa!
-Kim: No, yo solo dije que creía… ¡Oh rayos….!
-Tu: ¿Papa? – chille tratando de darle aire- ¿Papa?
Mama y la mama de Tom se trataban de hacer volver en si a Papa, mientras Dylan y Alice,
ajenos a cualquier cosa que no fuese su felicidad, se subían al automóvil para
partir rumbo a la recepción. Papa no parecía reaccionar y fue cuando Tom llego con un florero.
-Tu: ¿Tom?- pregunte incredula.
-Tom: Esto lo despertara – dijo lanzándole toda el agua del florero en la
cara. Papa despertó, de hecho. Medio ahogado se quito el exceso de agua de la
cara, mientras él parpadeaba, lo primero que vio fue a Tom. Malo, muy malo-
¿Sñr. esta bien?- pregunto preocupado.
Pero el rostro de Papa solo indicaba un sentimiento: furia.
-Papa (tn): ¡Tu…!- dijo apuntandolo- ¡tu desgraciaste a mi hija! ¡Crei que eras
un buen chico para ella!- Y se lanzo sobre Tom, haciendo que ambos rodaran
por la escalera de la iglesia. Todas las mujeres gritamos, tratando de separar
a los dos, pero Papa tenía muy aferrado a Tom del cuello, casi matándolo.
-Tom: ¡SEÑOR POR FAVOR!- gritaba medio ahogado, aferrándose a sus manos- ¡me
esta… matando…!
-Papa (tn): Tu, maldito… tocaste a mi bebe.
-Tu: ¡Papa!- chille desesperada, tratando de que no matara a Tom. Finalmente
Chaz consiguió separarlos, mientras yo arrastraba hacia mí un Tom medio
muerto, tosiendo como loco y muy rojo.
-Tu: ¡Demonios Papa! – le dije-¿Quieres matarlo?
-Papa (tn): ¡Pero el te puso sus manotas encima! – se quejo.
-Tu: Papa, tu sabias eso hace tiempo… ¡por Dios déjame hacer mi vida, ya soy
mayor de edad…!
-Papa (tn): Una cosa es sospecharlo y la otra es confirmarlo… ¡y más aún que te
digan que serás abuelo!- gimoteo.
-Tu: Papa… eso ni siquiera es cierto...Creo- diciendo lo ultimo en un murmullo.
-Papa (tn): ¿No?- dijo esperanzado.
-Tu: ¡No!- grite molesta. Tom se acerco a mí y me abrazo posesivo.
-Tom: ¿Es que no hay bebé?- pregunto acariciando mi vientre- demonios y con
todo lo que me he esforzado- se quejo.
-Tu: Amor, eres un tonto- dije riendo y besando su mejilla. Papa se acerco a
nosotros.
-Papa (tn): Bueno… quizás me excedí… solo un poco- balbuceo dándonos una mirada
de disculpas…- creo que deberíamos ir a la recepción.
-Tom: Claro… no hay problema- dijo con una sonrisa en la cara.
-Tu: Vaya, que comprensivo!- dije mirandolo.
-Tom: Bueno, de todas formas esta en lo justo… si supiera todo lo que hemos
hecho en realidad querría matarme!- rio.
-Tu: Amor Cállate o te escuhará- susurré tratando de evitar otro escándalo.
-Tom: Bueno- dijo dejándome subir a su volvo- ¿y te gusto…?- su mirada me
decía exactamente a lo que se refería. Yo me sonroje, aun después de todo el
show tenía capacidad para sonrojarme. Era increíble.
-Tu: Tu sabes la respuesta mejor que yo- dije sentándome y cruzando las
piernas.
-Tom: A mí me gusto… pero creo que fue muy rápido- dijo manejando hacia la
recepción.
-Tu: Quizás podríamos hacer una pequeña parada… ¿recuerdas el prado?- pregunte
incitadora.
-Tom: Seria imposible olvidar eso… ahí fue donde te hice mia por primera
vez- dijo mirándome con ojos lujuriosos.
-Tu: No te gustaría recordar viejos tiempos?- pregunté mientras jugueteaba con
el escote de mi vestido.
-Tom: Mmmm- murmuró- te recomiendo que dejes de hacer eso o no llegaremos al
prado- rio acelerando.
¡Dios, que par de incansables éramos los dos! Minutos más tarde estábamos
recostados en el prado que nos vio hacer el amor por primera vez. La noche y la
naturaleza nos reconocieron, desnudos. Tom me miraba y la noche se veía
reflejada en sus dorados ojos............