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jueves, 18 de abril de 2013

Capitulo 82 y 83 :D


Narra Tom.



Desperté con un dolor insoportable en la cabeza, mientras alguien me acariciaba los hombros. No sabía ni donde estaba, ni de donde venia… ni nada. Pero había algo que me daba vueltas en la cabeza. _____(tn). Ella. Solo ella. Sabía que algo le había sucedido. Me levante, a pesar del atenazante dolor. Mire a mi alrededor y por un momento no vi nada, hasta que pude divisar los ojos de su Madre, mirándome con preocupación. Pestañeé. De pronto, todos los recuerdos me azotaron de golpe y no pude más que gritar un solo nombre.



-Tom: ¡______(tn)! - grité agonizante, mientras trataba de ponerme de pie, sin éxito. Las piernas no me respondían. Unos brazos firmes evitaron que me desplomara.
-Papa (tn): ¡No Tom, no…! eso sería peor… solo cálmate un momento… hemos llamado a la policía… ellos encontraran a ______(tn)….



Vi como mi suegro me apresaba, tratando de retenerme en el suelo. Yo no estaba muy cuerdo, pero sabía algunas cosas: Una, que mi Princesa estaba en peligro mortal. Dos, que ese peligro tenia nombre, Nick. Y tres que daba lo mismo que hubiesen llamado a la policía, el maldito que tenía a ______(tn), le haría daño si o si. Y tenía que hacer algo al respecto.



-Tom: ¡No! - grité con una fuerza inhumana, lanzando a mi suegros lejos, aunque fue sin intención – ¡Yo necesito ir a buscarla, él le hará daño… no esperará a nada….! ¡Necesito ir por mi razón de ser!- grite desesperado, mientras daba tumbos sobre la alfombra. El golpe había sido duro- ¡Quién mierda me golpeó!- dije de pronto frustrado, tomándome la cabeza.



La madre de ______(tn) se acerco a mí, acariciándome un hombro. Le sonreí levemente, pero me solté de su agarre.



-Mama (tn): El que te ha dado el golpe ha sido Daniel... El doctor del Hospital...- dijo tendiéndome un vaso de agua. Gruñí ante la mención del nombre. Claro. Como no lo pensé antes. El maldito perro.
-Tom: Daniel estaba con Nick- murmure furioso tratando de que mi estabilidad volviera. Bebí el agua que me tendió, pero me causo nauseas. Deje el vaso a un lado.
-Mama (tn): No lo podemos creer- lloró aferrándose a a mi suegro- El era el doctor de ______(tn), el hombre que le salvo la vida… no se qué paso… y luego este tal Nick… ¡Oh, mi niña! si le sucede algo… yo… ¡yo me muero!



La vi casi desplomarse, devastada. Ella no podía con su dolor. Y el Padre de ______(tn) no estaba mejor, pero se mantenía firme. Lo sentí por ellos, pero por ahora había algo más importante.



No supe cómo me puse de pie y salí casi corriendo, sin rumbo fijo. Escuché los gritos y advertencias de mi suegro, pero no les hice caso. Ese perro tenía a mi Princesa y yo estaba furioso. Lo mataría si me lo encontraba. Maldito pendejo bastardo.



Había venido sin automóvil, y lance mil maldiciones. Dios debía odiarme. Pero estaba un poco equivocado. Como si fuese una invocación, vi surgir en la distancia un vehículo y me puse en medio de la calle, dispuesto a tirarme contra él si fuese necesario. Pero no lo fue. La ayuda ya había llegado.



-Tom: ¡DYLAN!- grite casi feliz mientras él me abría la puerta del copiloto.
-Dylan: ¡Sube Kaulitz, ven!- me grito- Mama me llamo a casa de tu padre…pensé que estabas allá Tonto… ¿te quedaste con mi hermana? – pregunto a quemarropa.
-Tom: Si- dije sin importarme lo que diría- Ella bajo al primer piso mientras yo dormía. Vi como se la llevaron. Traté de detenerlo, pero tenía ayuda – dije agónico- Daniel, el Doctor del Hospital...- casi escupí el nombre. Dylan me miro sin creérselo. La furia hervía en sus ojos
-Dylan: ¿Daniel… Daniel Lerman? el tipo que… bueno, tú sabes, beso a ____(tn) y que luego por supuesto recibió su merecido– me dijo haciendo un gesto con su puño.
-Tom: El mismo- gruñí mirando el camino. Dylan se quedo en silencio y aceleró. Sentía la ira en su cuerpo.
-Dylan: Pues entonces se donde pueden estár- dijo y yo salte como un resorte– te apuesto lo que quieras que el maldito se la llevo a la cabaña que tiene cerca del lago, lo sé porque se lo oí comentar a una enfermera. Es un maldito idiota y es predecible… además el imbecil de Nick no conoce mucho por aqui, seguro están allá…- dijo acelerando hasta lo inverosímil.
-Tom: ¡Vamos!- le dije por primera vez en la noche esperanzado, sin mirar el velocímetro- ¡Apresúrate!- gruñí aferrándome al asiento.
-Dylan: ¡Voy lo más rápido que puedo!- gritó- ¡Mierda, mierda! 



Lo vi golpear el manubrio impotente, mientras sus brazos temblaban levemente. Yo no estaba mejor. En mi mente la palabra asesinato se repetía constantemente, y estaba aterrado por ______(tn), pero tan furioso como lo había estado en mi vida. Si el condenado idiota se atrevía a ponerle un solo dedo encima….



-Dylan: ¡La salvaremos!- grito de pronto- ¡Te prometo que lo haremos… nadie tocara a mi hermana!- sentí a Dylan a punto de quebrarse, pero se compuso - Debí cuidarla mas, debí estar atento… sabíamos que el imbecil de Ncik estaba cerca… y no la cuide….
-Tom: ¡No!- le grite- Yo debí hacerlo más que tu… además yo estaba con ella y no pude hacer nada… ______(tn) confiaba en mi - me maldije internamente-¡Si hay alguien culpable ese soy yo! – gemí con angustia.
-Dylan: El único culpable aquí es Nick y su perro ayudante- gruño.
-Tom: Los voy a matar, juro que lo haré...
-Dylan: Y yo te ayudare Kaulitz… me dijo con voz que nunca le había oído- van a desear jamás haber nacido… 



Luego de unos insufribles minutos, estuvimos cerca de la cabaña. Dylan y yo nos bajamos a un par de kilómetros, para evitar ponerlos sobre aviso. Cuando comenzamos a avanzar me di cuenta que no llevábamos armas. Le comente mi temor a Dylan. El sonrió.



-Dylan: Los aplastare con mis propias manos Tom, no necesito armas, te lo aseguro…- gruño – pero si te sientes más seguro ten esto…- Se agacho y me tendió un recio madero. Lo tome con fuerza y asentí. Yo le iba a enseñar a ese perro infernal a golpear de verdad.
-Tom: Gracias- dije seguro – ahora vamos…



Caminamos algunos cientos de metros en completo silencio en medio de la oscuridad. Se oían los grillos cantando y la noche era estrellada. De pronto, divisamos luz. Se me erizo la piel y gruñí en anticipación.



-Dylan: Te lo dije- me susurro- Ahora deberemos dividirnos- Tu iras por la derecha, yo la izquierda. Entras por la puerta de atras, yo la de enfrente… así los tomamos por sorpresa y los matamos dolorosamente- susurro temblando levemente.
-Tom: Si- solo dije sobrepasado por la adrenalina de mi cuerpo. Estaba en completa tensión, dispuesto a pelearme con el mismísimo demonio si era necesario. Se trataba de la mujer que más amo en la vida y ella era mi vida, mi mundo.



Caminamos semi agachados y cuando llegamos a la cabaña, estaba claro que estaban allí. El automóvil de Daniel estaba estacionado y se oían voces apagadas dentro. Trate de ver si podía oír a ______(tn), pero no conseguí escucharla. Quizás estuviese amordazada o algo. O quizás ella… No. Me negué a cualquier otra posibilidad. Si a ella le sucedía algo, yo moría. No podría vivir en un mundo donde mi Pirncesa no existiese, eso jamás. Más furia subió por mi espalda y le hice un par de señas a Dylan, para llevar a cabo el plan. Nos separamos en silencio total y llegue a la puerta de servicio. Probablemente Dylan ya estaba en posición y entre con sigilo. No se esperaban a nadie, por lo que la puerta no tenia seguro. Esperaba que Dylan hubiese corrido con la misma suerte.



Camine como un depredador, silencioso y seguro. Luego de un tramo a oscuras finalmente llegue a la habitación. Mierda. Mis manos se cerraron con fuerza sobre el madero haciéndolo crujir levemente. Toda mi imaginación no me preparó para lo que vieron mis ojos.



Era oficial. Yo iba a matar a Daniel Lerman, El maldito Doctorcito de Mierda y lo haria lenta y dolorosamente...........................






• Capitulo #83



Narra ______(tn).




Para cuando abrí los ojos, ya no estaba en mi casa. Me tenían atada a una dura y extraña cama, y no reconocía nada a mí alrededor. Mi mirada fue borrosa y errática por unos minutos, pero luego ya pude reconocer que estaba en un sitio que no me era familiar. Trate de moverme y me di cuenta de lo inmovilizada que estaba. En la habitación, no había nadie, pero se oían algunos murmullos en alguna habitación cercana. Traté de recordar algunos datos, pero mi cabeza dolía muchísimo. Lo único que pude asimilar fue que no estaba en casa y que el culpable de todo esto era Nick. Y Daniel. Ese degenerado.



Trate de zafarme del agarre, pero fue imposible. Sendas cuerdas rodeaban mis manos y también mis pies. Solo habían tenido la delicadeza de no amordazare, aunque creo que solo lo habían olvidado. De pronto, un recuerdo me golpeo en forma demoledora. Tom. ¡Dios mío! La última vez que supe de él, había sido golpeado bestialmente por Daniel. Lo más probable es que lo hubiese noqueado. Solo quería que estuviese bien y que tratase de encontrarme, pues eso podría hacer que corriera aun más riesgo. Si es que estaba bien.



Trate de buscar alguna debilidad en las amarras o de ver alguna forma de soltarme. No la encontré, y me desesperé. Esto no me gustaba nada y viniendo de Nick, no podía ser nada bueno. Me estremecí al recordar su cercanía.Deben haber oído algún movimiento en la habitación, pues en dos segundos los tenía a mi lado. Ambos me observaban con una sonrisa en el rostro, y me llamo la atención la familiaridad con que se trataban. Eso me parecía sospechoso.



-Nick: ¿Estás cómoda hermosa?- pregunto con una sonrisa que no podía presagiar nada bueno.
-Daniel: Creo que esta algo asustada- dijo acariciándome una pierna. Me volvía una completa incompetente con Nick cerca. Era verdad que estaba furiosa, pero el miedo que sentía ante su presencia era mayor a cualquier furia. Sentía como la barbilla me temblaba y las palabras no salían de mi boca.
-Nick: Pues tiene razón de tener miedo- dijo con voz ronca- Esta pequeña me debe muchísimo… Hay que enseñarle modales, sobre todo a las chicas inocentes como _______(tn)- murmuro.
-Daniel: Quisiera ver eso- murmuro acariciando mi muslo.



La cercanía de Nick no me hacia bien. No sabia que decirle, el miedo me dominaba,nada parecía salir de mis labios secos. Lo único que salió de mi fue una lagrima traicionera, que rodo por mi mejilla hasta caer a la cama. Sentía nauseas.



-Daniel: Mírala tiembla como una hoja- murmuro sentándose a mi lado- No te preocupes amor, no haremos nada que no hayas hecho antes con el ímbecil de Kaulitz… creo que hasta te gustara más.



Abrí los ojos como platos al escuchar las palabras de Daniel. No irían a hacer lo que estaba pensando ¿verdad?



-Tu: Si se te ocurre ponerme un solo dedo encima, Tom te matara- le escupí furiosa sin mirar a Nick, o se me acabarían las palabras. Daniel rio, y eso solo me enfureció más. 
-Daniel: Claro… eso si tu inútil novio te encuentra… recuerdo que la última vez que supe de él no era más que un debilucho tirado en la alfombra… el muy estúpido no soporto ni siquiera un golpecito… Además no sabe a dónde te trajimos…



Oí la risa burlona de Nick y me estremecí por completo con solo recordar sus asquerosas caricias. Con terror advertí que Nick se acercaba a mí, haciéndome sombra con su cuerpo. El terror me paralizo una vez más y mi respiración se hizo rápida y agitada. Sentí su mano áspera en mi rostro y trate de gritar. No pude. Solo un sonido bajo parecido a un gruñido ahogado salió de mi boca. No podía contra él. Lo único que sentía era el golpeteo incesante y acelerado de mi corazón. Creí que moriría cuando me tomó por la barbilla y me hizo mirarlo a los ojos. Las lágrimas salieron automáticamente y me estremecí. Nick me quito las lágrimas del rostro con delicadeza, una que no era propia de él. Sabía que bajo ese manto aparente de tranquilidad esperaba el monstruo...



-Nick: Has cambiado mucho ______(tn)- me dijo mirándome de pies a cabeza- No eres la misma chica tímida que recuerdo… y estos meses que no te he visto, al parecer han beneficiado tu cuerpo… y creo que las lecciones que te dio Tom fueron bien aprendidas… Sé que no eres más que una chica con la fachada de inocente,pero en el fondo eres una cualquiera, siempre lo supe, te entregaste al primer tipo que te hablo lindo… así que en cierto sentido eres una obra echa a la medida de Tom, debo reconocérselo-Se acerco tanto a mi rostro que pude sentir el familiar olor a whisky en su aliento. Creí que vomitaría- Desde que te fuiste al hospital que te sigo ______(tn), te dije que me vengaria... Pero siempre estabas acompañada del ímbecil de Kaulitz.
-Daniel: No sabes como lo odio yo tambien- dijo con furia.
-Nick: Así que él me impedía acercarme a ti… y no me gusta que me alejen de lo que es mío… si Tom se atreve a entrometerse entre nosotros, no creo que te guste saber lo que le va a pasar.



Unas lágrimas cayeron desesperadas por sus palabras. Yo conocía muy bien a Tom. El era capaz de hacer cualquier cosa si estaba enfurecido, y era seguro que ahora mismo lo estaría. Y mucho más después de saber que había sido Daniel el del golpe. Solo rogaba que fuese a la policía con Papa y así no tomara riesgos innecesarios. Si algo le llegaba a suceder…



Mi mente me llevo a tiempos anteriores, cuando comenzó toda mi historia con Tom. De eso parecía tanto tiempo. Y las cosas habían cambiado muchísimo desde ese entonces. Tom me había cambiado. Él había cambiado. Pero mi amor por el solo seguía creciendo. Si me preguntaran en este momento, no sabía cómo había sido capaz de vivir antes de conocerlo. El era todo para mí. Y yo que estuve a punto de perderlo. Y ahora… no sabía que es lo que sucedería. Podía pasar cualquier cosa.



Vi con impotencia como Nick pasaba las manos por el resto de mi cuerpo, sin importarle mi llanto. Esto no podía terminar bien. No otra vez. Luego con un fuerte tirón, rasgo mi camisón, dejándome semi-desnuda. Trate de gritar pero una mano me tapo la boca, evitándolo. Daniel se hallaba a un costado de mí, por el otro lado de la cama y solo miraba, con una estúpida sonrisa dibujada en la cara.



-Nick: Ahora veras de lo que te hablaba Primo- dijo mirando a Daniel- Luego que aprendas, te dejare a tu pequeña para que hagas lo que quieras con ella… pero esto me lo debe, así que… 
-Tu: ¡No! Por favor... No...– fue lo único que pude decir y no me gane más que una bofetada.
-Nick: Tú te callas – no están preguntando tu opinión… además, te aseguro que lo vas a pasar bien… Ya veras que lo hago mucho mejor que Tom.



Esperen… ¿dijo Primo? Oh, ahora resulta que eran parientes. Eso fue algo que jamás supe. De hecho creía que Nick no tenia familia… ¡claro! Bueno, ahora entendía que el asunto de la perversión era algo heredado. Cerré los ojos, sobrepasada por un mar de emociones mientras sentía que me desgarraban el resto del camisón a tirones bastante poco delicados. Me dolían las manos y los pies, las amarras estaban muy apretadas, pero no hubiese servido de nada quejarme. Como deseaba ahora mismo perder la conciencia. 



Se oía solo el ruido pesado de la respiración de Daniel, mientras Nick me apretaba el cuerpo por diferentes sectores, y yo trataba de aguantar las ganas de gritar. Discretamente volví el rostro hacia Daniel y entreabrí los ojos… no podía creer lo que vi ¡bastardo asqueroso!



Yo no era tan mojigata, es más, de hecho en una ocasión encontré a Tom haciendolo. Pero era la situación, y todo era tan putamente retorcido que no veía por donde Daniel podía excitarse con semejante espectáculo… Dios ¿en serio te estás masturbando? Abrí los ojos asombrada por el nivel de esos hombres. Por un lado lo agradecí, fue una forma de evadir mentalmente el toque libidinoso de Nick sobre mi cuerpo, pero en serio, no me podía creer que Daniel me estuviera mirando y apretándose su miembro con tanta devoción. No le conocía esa faceta, en serio y eso que creí conocerlo bastante mientras estuve en el Hospital… hasta ahora.



Fue entonces que oí un gemido ahogado al otro lado de la habitación. Quizás estaba loca, pero juraría que ese tono de voz yo lo conocía. Al parecer, tanto Daniel como Nick estaban tan afanados en lo suyo que no oyeron lo que yo oí. La posición en la cama era del todo incomoda, pero pude ver por el rabillo del ojo que alguien se acercaba con sigilo a Daniel. "Por favor que sea la policía" pensé. Pero muy en mi interior, yo ya sabía quién era. Tom



La persona dejo caer de golpe un fuerte y feroz garrotazo en la espalda de Daniel, que lo hizo curvarse y caer arrodillado. Nick se puso de pie de golpe, pero pude sentir un forcejeo ahogado y unos fuertes golpes. Alguien cayó al piso y yo luchaba por voltear la cabeza de un sitio a otro, pero los brazos sobre mi cabeza me impedían ver con exactitud quien era. Daniel se había conseguido poner de pie cuando cambiaron el ángulo de lucha y finalmente pude ver lo que sucedía. Tom tenía el rostro desfigurado de furia, mientras se daba de puñetazos con Daniel de una manera monstruosa. La furia hacía que Tom casi no sintiera los golpes de Daniel, que cada vez se iban haciendo más débiles. Luego de un par de vagos intentos por golpear a Tom, finalmente Daniel cayó al suelo. Tom sangraba y tenía un pómulo muy hinchado, el pelo desordenado y la camisa rota. Jadeaba por el esfuerzo, y Daniel se quejaba en el piso. 



-Tom: Malnacido… debería patearte en el suelo por degenerado, perro asqueroso... ¡maldito violador! – lo vi escupir sangre sobre Daniel, y finalmente, reparo en mi.



La mirada de Tom se enterneció y luego corrió hasta donde estaba yo, tratando de zafar las amarras. No lo consiguió.



-Tom: ¡Mierda, malditas cuerdas…! ¿Estás bien, Princesa, te han hecho algún daño?- preguntó mientras ponía una sabana sobre mi cuerpo desnudo y me abrazaba con delicadeza. Yo solo pude asentir y en cuanto me vi rodeada de sus brazos y envuelta en su familiar aroma, me eche a llorar como nunca, con todo el estrés acumulado- Ya mi vida, ya estoy aquí...nadie más te hará daño mi Princesa hermosa….- Y entonces, recordé a Nick.
-Tu: ¡No!- grite ahogada – ¡Nick, se escapó! 
-Tom: Dylan se hizo cargo del maniaco ese- murmuró mientras cortaba las cuerdas con una navaja.
-Tu: ¡Dylan! No mi hermanito, pero donde…
-Tom: Allí- dijo mostrándome el otro lado de la habitación.



Nick yacía tendido a todo lo largo del suelo, y Dylan estaba muy sonriente, sobándose las manos, sentado sobre él.



-Dylan: Te dije que solo necesitaba mis manos- dijo mientras Nick bufaba bajo el peso de Dylan – ahora solo será cuestión de….- Vi el rostro contrariado de Dylan y mire a todos lados, en busca del motivo de su repentino silencio- ¡Tom cuidado!- alcanzo a gritar.



El corazón se me detuvo un segundo. Daniel le quebró un jarrón de vidrio a Tom en la espalda, pero no le dio con toda la fuerza necesaria. Escuche el quejido doloroso de Tom, seguido por un profundo gruñido. Pero estaba en desventaja. O eso creí al menos.................















1 comentario:

  1. O.o Yampii al fin..
    Ay noio Tom tu puedes ese Daniel y Nick no pueden salirse con la suyaaa!!
    Esta buenizima la fic xD
    siguelaaa prontoo.. Bye cuidate :D

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