Algo extraño sucedió. Se escucharon golpes de
puertas y pasos en la habitación, algunos jadeos y ruidos secos en el piso.
Sentí a Dylan alzándome en sus brazos y el sonido de una lucha encarnizada a
mis espaldas. Yo trate de que Dylan me soltara, necesitaba saber si Tom estaba bien, pero los brazos firmes de mi hermano no me dejaban moverme.
-Dylan: ¡Quieta hermanita, por favor… nos caeremos! - me suplico llevándome
lejos de la cama.
-Tu: Solo déjame ver, déjame ver como esta Tom….- Lo que vi realmente no me
lo esperaba….
Daniel tenía a Alice encima de su espalda, mientras este trataba inútilmente de
sacársela de encima, Kim le daba jalones a su cabello mientras Chaz, Chris y Tom le daban un puñetazo por vez. Esto era una masacre.
-Daniel: ¡No, déjenme…! - decía gritando inutilmente.
-Kim: ¡Infeliz, sucio pervertido! – gritaba casi quedando con cabello en las
manos.
-Alice: ¡Degenerado asqueroso!- gritaba casi estrangulándolo con sus finos
brazos.
-Tom: ¡Perro maldito!- decia tambein dándole como bolsa de boxeo, sin
tregua.
-Chaz: ¡Así aprenderás a no meterte con nosotros Doctor de pacotilla!- decia
mientras le dába un último golpe que lo dejo OK. Dylan le dio los brazos a
Alice para que se bajara de Daniel y en un segundo estaba en el piso, sangrando
de un corte en la mejilla y definitivamente fuera de combate.
-Chris: Espero que con eso te quede claro que con la chica de mi mejor amigo no
se juega, maldito infeliz.
Por unos segundos todo quedo en silencio y Tom clavo su mirada en mí. Nunca
nadie había hecho tanto por mí como él y los chicos. Estaba segura que no me lo
merecía, pero no podía parar de sentirme infinitamente agradecida…
Me aleje lentamente de Dylan y aferrándome a la sabana que me cubría, corri
hasta los brazos de Tom. Él me apretó, cobijándome con su cuerpo y pude
sentir su aliento tibio colándose por la piel desnuda de mi hombro. ¡Como amaba
a este chico!
-Tu: Me salvaste...- susurré temblando, no sabía si de frio, nervios, miedo o
un poco de todo.
-Tom: ¿Lo dudabas?- pregunto besándome en la frente, y apretándome entre sus
brazos.
Yo solo pude apretarme a él con más fuerza. No quería que me soltara jamás. Y
me beso. Lo que empezó como un suave beso fue reemplazado por una furiosa
arremetida, probablemente por la carga emocional que llevábamos ambos. Tom abria la boca extasiado, mientras mordía mis labios con fervor y pasión. Su
lengua dibujo mi boca, y no nos separamos hasta que sentimos los carraspeos
nerviosos a nuestras espaldas. Nos habíamos olvidado del mundo.
-Chaz: Vaya chicos, vayan a un hotel- gruño, pero aun así sonriendo.
-Tu: Ya déjanos Chaz – gruñí posesiva sin soltar a Tom.
-Kim: Vaya asi es como nos agradeces hermanita… ¿es así como demuestras tu
cariño por la llegada de los refuerzos?- Me separe de Tom y me dirigí a los
brazos de Kim.
-Tu: A ti también gracias- le dije- no sé qué haría sin mi lindo hermanita
mayor… ni sin Uds. chicos…
-Dylan: Bueno, probablemente no harías nada- dijo el- Pero los chicos ayudaron
bastante…solo me gustaría saber cómo demonios supieron que estábamos aquí.
-Chris: Los seguimos. De hecho, te seguimos desde que saliste de casa… te veías
preocupado y pensamos que podía haber algún problema….
-Kim: No iba a dejar que vinieras solo por estos degenerados amor- dijo –
Además es mi deber de hermana mayor proteger al tesoro de la familia.…
Suspire, demasiado feliz para preocuparme con nada. Pero se nos había olvidado
un pequeño detalle…
-Dylan: ¿Maldición y donde esta Nickl?- Lo oí preguntar.
-Tom: ¿No lo tenias tu?- pregunto irritado.
-Dylan: Bueno si, pero me levante cuando fui a quitar a _______(tn) de la cama…
si no lo hacía, podían caerle encima….
Todos nos quedamos en silencio. Si Nick había huido, podría hacer lo que
quisiera… eso incluía raptarme de nuevo o quizás que otra locura más….
-Chaz: Hay que buscarlo… ¡no puede estar lejos….! - grito de pronto muy
emocionado con todo esto. Y nos dispersamos, mientras Tom me vestía con algo
de ropa que había encontrado, para que no anduviese desnuda por la vida, aunque
por su mirada creo que no le molestaría tanto…
-Tu: Mi vida esto es serio, deja de mirarme así...- le dije dándole un
golpecito suave mientras él me ayudaba con un par de pantalones.
-Tom: ¿Así como? –dijo él fingiendo inocencia.
-Tu: Amor, no te queda lo de inocente...– reí- Siques siendo el sucio fisgón que
tanto amo…
-Tom: ¿Lo dices por esto? – preguntó abriendo mi ropa y mirándome los senos
sin ningún pudor…. Se notaba mucho que trataba de distraerme, pero… ¡de que
forma!
-Tu: ¡Tom! – le grite - No es el momento de estar haciendo eso…- Tom rio
y me ayudo a taparme.
-Tom: Quiero ser el único que te vea…. Casi me morí cuando vi a ese perro
asqueroso masturbándose con tu cuerpo….Y yo pensé que yo era pervertido…
-Tu: Al menos no logró lo que queria...- le dije tratando de minimizar el
asunto.
-Tom: No importa, si lo hubiese hecho estaría muerto, no inconsciente-
sentenció tomándome de una mano.
Me llevo por las habitaciones de la casa, buscando a los chicos. No se veían
por ningún sitio. Estábamos dispuestos a salir de la cabaña cuando se nos planto
frente a nosotros el mismísimo demonio: Nick. Jadee de temor y me apreté a Tom. Comencé a temblar, y me inmovilicé como siempre que lo veía. Eso no
cambiaba. EL terror me congelaba los músculos. Nick levanto un arma y nos
apunto fijamente. Se rio roncamente.
-Nick: Por fin nos volvemos a ver las caras Kaulitz- dijo mirándonos.
-Tom: Que es lo que quieres- gruño posesivo, sin mover un solo musculo y en
posición defensiva.
-Nick: Tu sabes lo que quiero… la quiero a ella- musito apuntándome con el arma.
-Tom: Sobre mi cadáver- murmuro tensándose.
-Nick: Es tu decisión Kaulitz… pero preferiría que no hubiese extremos… solo
dame a _____(tn) y te dejare en paz…
-Tom: ¡NO!- gruño adelantándose un paso.
-Nick: Te recomiendo que no me retes- murmuro- estas en desventaja….
Nick se acerco tanto que el arma tocaba la frente de Tom. Lo oí maledecir,
impotente, mientras aumentaba su agarre a mí. Nick me tomo de un brazo, sin
dejar de apuntar a Tom y me atrajo hacia él, deshaciendo el agarre que él tenia
sobre mí. Tom se negaba a soltarme, pero Nick amenazo.
-Nick: Como quieras, si no la sueltas… quizás sea mejor que la apunte a ella…
Nick desvió el arma a mi cabeza, haciéndome jadear. Tom palideció,
sobrepasado por el temor. Soltó mi brazo de muy mala gana, mirándome con los
ojos horrorizados, mientras Nick me acercaba a él. Tom era un océano de
frustración.
-Nick: Muy bien imbecil, parace que eres inteligente despues de todo…. – rio
satisfecho.
-Tom: ¡Ni te atrevas a ponerle un dedo encima hijo de puta!- mascullo
crispando los puños. Nick miro a Tom divertido.
-Nick: Tu noviecito tiene agallas ______(tn)… pero creo que deberá entender que
ya no es tu novio… ahora tu novio soy yo… díselo _____(tn), que se entere que
te pondré mucho más que un dedo encima…
Yo temblé ante sus palabras, pero no emití sonido. La voz no me salía. Nick me
apretó el brazo con fuerza, haciéndome lanzar un gemido de dolor, intentando
forzarme a hablar. Tom respondió con un gruñido sordo. Solo podía ver la impotencia
en sus ojos. Esto no pintaba nada bien. Nick se canso de tratar de hacerme
hablar y comenzó a retroceder lentamente.
-Nick: Bueno, no importa si no quieres hablar… en un rato mas de todas formas
estarás gimiendo mi nombre… tendremos una velada inolvidable… Debo admitir que
tienes un muy buen gusto Tom... dime, ¿ella a mejorado desde que decidiste
hacerla tu mascota?- Tom estaba rojo de ira, pero no se movía. Nick seguía
apuntándome, y podía ver su rostro analítico, viendo alguna forma de actuar, de
hacer algo- ¿Sabes algo? Creo que cambiare de opinión- dijo riendo- creo que no
me importara matarte… después de todo no quiero tener competencia…
Todo pasó en un flash. Vi cuando Nick cambiaba la posición de su arma y la
dirigía para apuntar a Tom. Algo sucedió en mi mente. Fue como un click. No
permitiría que Tom saliera herido, menos aún por mi culpa. No me importo que
fuese Nick, o el miedo que sentía. Simplemente actué, guiada por la
desesperación de perderlo. En cuanto Nick movió el brazo para apuntarlo, mordí
el otro brazo que tenia frente a mí con todas mis fuerzas, tanto, que pude
sentir el sabor salado de la sangre en mis labios. Nick lanzo un gemido
ahogado, mientras me golpeaba con fuerza y yo caía de espaldas en una esquina
de la habitación. Tom gritó mi nombre angustiado y trato de acercarse a mí,
pero Nick volvió a apuntarlo.
-Nick: ¡Mierda, maldita puta!- grito– ¡Ya es suficiente, tú y tu perra morirán
aquí y ahora…! ya me canse de jueguitos… de todas formas lo que quiero es vengarme…
si no es de una forma será de otra…
Nick apunto de nuevo a Tom, quien se mantuvo impasible ante el arma de Nick.
No. No dejaría que se sacrificara por mí. Vi un trozo de madero en el suelo, de
esos que utilizan como leña. Nick ni siquiera reparo en mí, probablemente
porque sabía que su presencia me paralizaba y yo no representaba peligro para
él. Ese fue su único y peor error.
Me puse de pie mientras apuntaba al chico que amo y no lo pensé dos veces. Le
di un golpe fortísimo, tanto, que se le cayó el arma de la mano. Y eso no fue
todo. Ahora que había recuperado mi valentía, no me quede corta: en el mismo
suelo comencé a darle de palos, uno tras otro, vuelta loca en un ataque de ira
repentina, furiosa e incontrolable. Lo odiaba con todo mi corazón.
-Tu: ¡Nadie amenaza a mi chico, maldito desgraciado… y tú, tú… nunca jamás me
volverás a hacer daño! ¡Ni a mí ni a nadie!- dije con lagrimas en el rostro.
Y no me detenía con los golpes. Le di en las costillas, en la espalda, en las
piernas y en todos lados, excepto en la cabeza, donde hubiese querido darle,
todo porque el muy maldito se tapaba. No supe cuantos golpes le di, hasta que
alguien me tomo de las manos y estuve a punto de darle un palo a él también:
¡Tom!
-Tom: ¡Princesa, ya basta! – me grito- ¡Lo vas a matar, en serio! Tu no eres
una asesina, no le des en el gusto...
Solo entonces me detuve. El madero se me cayó entre las manos y comencé a
llorar como una histérica. Me aferre a la camisa rasgada de Tom, y llore con
todo lo que tenía. Nick estaba en el suelo, quejándose, mas muerto que vivo.
Por los gritos los chicos volvieron y se encontraron con la escena. Estaban
impactados.
-Dylan: ¡Demonios, donde diablos estaba este idiota! – grito acercándose a
Nick- ¡Rayos Tom, lo dejaste medio muerto…!
-Tu: No fue el fui yo- dije con valor- Y el maldito se lo merecía….- Los chicos
me miraron impactados, pero recibí su apoyo.
-Kim: Me parece perfecto… maldito asqueroso- musito mirándolo con asco – Yo lo
hubiese matado…
-Alice: ¡Muy bien hecho!- dictamino abrazándome- Tranquila amiga, ahora todo
estará bien…
-Chaz: Si- dijo- ya atamos a Daniel y no podrá huir… recomiendo que hagamos lo
mismo con este pedazo de mierda, por si se le ocurre escapar…
-Chris: Si, digo lo mismo te ayudo a atarlo.
Rápidamente los chicos ataron a Nick, quien no opuso resistencia… porque
tampoco podía. Juntaron a los dos bastardos y los dejaron atados sobre la cama.
Dylan llamo a la policía.
-Dylan: A ver como se salen de esta- murmuro mirando a Nick con furia.
-Alice: Agradezcan que no los masacramos nosotros mismos y los lanzamos al
lago… no los encontrarían nunca…- dijo con tono macabro.
-Kim: No, pobres peces, se envenenarían con su maldad- dijo burlona.
-Chaz: Si, la naturaleza no tiene la culpa de estos tarados- dijo.
-Chris: La policia se encargara de uds. y ojala esta vez si se pudran en la
carcel- dijo mirandolos con desprecio.
-Tom: Bueno, la policía ya vendrá… no tenemos para que quedarnos, y creo que
_____(tn) necesita descansar… - dijo mirandome con ternura.
-Chaz: No, creo que deberíamos quedarnos… así nos aseguramos que no escapen y
además se lo explicamos a la policía….
-Dylan: Yo ayudare…me quedare aquí…. Tom, llévate a ______(tn) a casa, Mama
y Papa deben estar muy preocupados…
Kim se acercó a nosotros y me dio un cálido abrazo.
-Kim: Siento lo que sucedió hermanita, pero no te preocupes… estos imbéciles
tendrán su merecido… y no permitiremos que nada malo te suceda… nuestro hermano
se encargará de eso- Se me llenaron los ojos de lágrimas.
-Tu: Gracias Kim- dije sin poder expresar lo que sentía con mas palabras.
-Kim: Tom...Solo amala, amala mucho… ella es la mejor chica que podrás
tener…- le dijo mirando a Tom.
-Tom: Lo hare- le contesto.
-Alice: Entonces…quizás podríamos hacerles un cambio de peinado o ponerles
aretes- escuche que decía Alice- sería bastante fashion entregarlos con un
nuevo look…
Escuche como Nick y Daniel lanzaban gemidos lastimeros, pidiendo misericordia.
Me reí por lo bajo mientras Tom me llevaba al exterior, abrazada. Alice no
cambiaria nunca y lo agradecía.
-Tom: Gracias por salvarme- escuche decirle antes de llegar al vehículo.
-Tu: Tú me salvaste a mi primero… además no podía permitir que te hicieran
daño…
-Tom: Te pusiste en riesgo- me recrimino- eso fue muy estúpido… y muy
valiente. Pero aun asi no me hubiera perdonado que te hubiera pasado algo...
-Tu: Lo siento mucho Amor… pero tu….- trate de decir.
-Tom: No, siempre estarás tu primero… pero no soy tan terco como para no
apreciar tu esfuerzo por salvarme… no me queda más que agradecértelo…
Tom me beso, ansioso y apasionado. Sentí su lengua suave delinear mis labios
y mi cuerpo tembló, expectante. Nada que sucediera en este mundo podía hacer
que yo dejara de desearlo. Me apreté a su cuerpo, y jadee en busca de mayor
contacto. Sus besos eran mi oxigeno y mi vida. Solo esperaba que ahora ya nada
se interpusiera entre nosotros.
-Tom: Te llevare a casa- dijo apenas separándose de mi- Y creo que después
de lo que ha ocurrido no deberemos nunca dormir si nos quedamos juntos… digo,
para evitar problemas como este será conveniente tenerte despierta…
-Tu: ¿Y como lo harías?- le pregunte sonriendo con el alma aliviada, mientras
me subía al automóvil.
-Tom: Bueno, tengo una serie de ideas que me gustaría poner en práctica…
-Tu: Me muero por conocerlas… - le dije mientras Tom arrancaba y me llevaba
a casa, poco antes del amanecer. Era feliz. Y quería seguir
siéndolo..............
miércoles, 24 de abril de 2013
jueves, 18 de abril de 2013
Capitulo 82 y 83 :D
Narra Tom.
Desperté con un dolor insoportable en la cabeza, mientras alguien me acariciaba
los hombros. No sabía ni donde estaba, ni de donde venia… ni nada. Pero había
algo que me daba vueltas en la cabeza. _____(tn). Ella. Solo ella. Sabía que
algo le había sucedido. Me levante, a pesar del atenazante dolor. Mire a mi
alrededor y por un momento no vi nada, hasta que pude divisar los ojos de su
Madre, mirándome con preocupación. Pestañeé. De pronto, todos los recuerdos me
azotaron de golpe y no pude más que gritar un solo nombre.
-Tom: ¡______(tn)! - grité agonizante, mientras trataba de ponerme de pie,
sin éxito. Las piernas no me respondían. Unos brazos firmes evitaron que me
desplomara.
-Papa (tn): ¡No Tom, no…! eso sería peor… solo cálmate un momento… hemos
llamado a la policía… ellos encontraran a ______(tn)….
Vi como mi suegro me apresaba, tratando de retenerme en el suelo. Yo no estaba
muy cuerdo, pero sabía algunas cosas: Una, que mi Princesa estaba en peligro
mortal. Dos, que ese peligro tenia nombre, Nick. Y tres que daba lo mismo que
hubiesen llamado a la policía, el maldito que tenía a ______(tn), le haría daño
si o si. Y tenía que hacer algo al respecto.
-Tom: ¡No! - grité con una fuerza inhumana, lanzando a mi suegros lejos,
aunque fue sin intención – ¡Yo necesito ir a buscarla, él le hará daño… no
esperará a nada….! ¡Necesito ir por mi razón de ser!- grite desesperado,
mientras daba tumbos sobre la alfombra. El golpe había sido duro- ¡Quién mierda
me golpeó!- dije de pronto frustrado, tomándome la cabeza.
La madre de ______(tn) se acerco a mí, acariciándome un hombro. Le sonreí
levemente, pero me solté de su agarre.
-Mama (tn): El que te ha dado el golpe ha sido Daniel... El doctor del
Hospital...- dijo tendiéndome un vaso de agua. Gruñí ante la mención del
nombre. Claro. Como no lo pensé antes. El maldito perro.
-Tom: Daniel estaba con Nick- murmure furioso tratando de que mi estabilidad
volviera. Bebí el agua que me tendió, pero me causo nauseas. Deje el vaso a un
lado.
-Mama (tn): No lo podemos creer- lloró aferrándose a a mi suegro- El era el
doctor de ______(tn), el hombre que le salvo la vida… no se qué paso… y luego
este tal Nick… ¡Oh, mi niña! si le sucede algo… yo… ¡yo me muero!
La vi casi desplomarse, devastada. Ella no podía con su dolor. Y el Padre de
______(tn) no estaba mejor, pero se mantenía firme. Lo sentí por ellos, pero
por ahora había algo más importante.
No supe cómo me puse de pie y salí casi corriendo, sin rumbo fijo. Escuché los
gritos y advertencias de mi suegro, pero no les hice caso. Ese perro tenía a mi
Princesa y yo estaba furioso. Lo mataría si me lo encontraba. Maldito pendejo
bastardo.
Había venido sin automóvil, y lance mil maldiciones. Dios debía odiarme. Pero
estaba un poco equivocado. Como si fuese una invocación, vi surgir en la
distancia un vehículo y me puse en medio de la calle, dispuesto a tirarme
contra él si fuese necesario. Pero no lo fue. La ayuda ya había llegado.
-Tom: ¡DYLAN!- grite casi feliz mientras él me abría la puerta del copiloto.
-Dylan: ¡Sube Kaulitz, ven!- me grito- Mama me llamo a casa de tu padre…pensé
que estabas allá Tonto… ¿te quedaste con mi hermana? – pregunto a quemarropa.
-Tom: Si- dije sin importarme lo que diría- Ella bajo al primer piso mientras
yo dormía. Vi como se la llevaron. Traté de detenerlo, pero tenía ayuda – dije
agónico- Daniel, el Doctor del Hospital...- casi escupí el nombre. Dylan me
miro sin creérselo. La furia hervía en sus ojos
-Dylan: ¿Daniel… Daniel Lerman? el tipo que… bueno, tú sabes, beso a ____(tn) y
que luego por supuesto recibió su merecido– me dijo haciendo un gesto con su
puño.
-Tom: El mismo- gruñí mirando el camino. Dylan se quedo en silencio y
aceleró. Sentía la ira en su cuerpo.
-Dylan: Pues entonces se donde pueden estár- dijo y yo salte como un resorte–
te apuesto lo que quieras que el maldito se la llevo a la cabaña que tiene
cerca del lago, lo sé porque se lo oí comentar a una enfermera. Es un maldito
idiota y es predecible… además el imbecil de Nick no conoce mucho por aqui,
seguro están allá…- dijo acelerando hasta lo inverosímil.
-Tom: ¡Vamos!- le dije por primera vez en la noche esperanzado, sin mirar el
velocímetro- ¡Apresúrate!- gruñí aferrándome al asiento.
-Dylan: ¡Voy lo más rápido que puedo!- gritó- ¡Mierda, mierda!
Lo vi golpear el manubrio impotente, mientras sus brazos temblaban levemente.
Yo no estaba mejor. En mi mente la palabra asesinato se repetía constantemente,
y estaba aterrado por ______(tn), pero tan furioso como lo había estado en mi
vida. Si el condenado idiota se atrevía a ponerle un solo dedo encima….
-Dylan: ¡La salvaremos!- grito de pronto- ¡Te prometo que lo haremos… nadie
tocara a mi hermana!- sentí a Dylan a punto de quebrarse, pero se compuso -
Debí cuidarla mas, debí estar atento… sabíamos que el imbecil de Ncik estaba
cerca… y no la cuide….
-Tom: ¡No!- le grite- Yo debí hacerlo más que tu… además yo estaba con ella
y no pude hacer nada… ______(tn) confiaba en mi - me maldije internamente-¡Si
hay alguien culpable ese soy yo! – gemí con angustia.
-Dylan: El único culpable aquí es Nick y su perro ayudante- gruño.
-Tom: Los voy a matar, juro que lo haré...
-Dylan: Y yo te ayudare Kaulitz… me dijo con voz que nunca le había oído- van a
desear jamás haber nacido…
Luego de unos insufribles minutos, estuvimos cerca de la cabaña. Dylan y yo nos
bajamos a un par de kilómetros, para evitar ponerlos sobre aviso. Cuando
comenzamos a avanzar me di cuenta que no llevábamos armas. Le comente mi temor
a Dylan. El sonrió.
-Dylan: Los aplastare con mis propias manos Tom, no necesito armas, te lo
aseguro…- gruño – pero si te sientes más seguro ten esto…- Se agacho y me
tendió un recio madero. Lo tome con fuerza y asentí. Yo le iba a enseñar a ese
perro infernal a golpear de verdad.
-Tom: Gracias- dije seguro – ahora vamos…
Caminamos algunos cientos de metros en completo silencio en medio de la
oscuridad. Se oían los grillos cantando y la noche era estrellada. De pronto,
divisamos luz. Se me erizo la piel y gruñí en anticipación.
-Dylan: Te lo dije- me susurro- Ahora deberemos dividirnos- Tu iras por la
derecha, yo la izquierda. Entras por la puerta de atras, yo la de enfrente… así
los tomamos por sorpresa y los matamos dolorosamente- susurro temblando
levemente.
-Tom: Si- solo dije sobrepasado por la adrenalina de mi cuerpo. Estaba en
completa tensión, dispuesto a pelearme con el mismísimo demonio si era
necesario. Se trataba de la mujer que más amo en la vida y ella era mi vida, mi
mundo.
Caminamos semi agachados y cuando llegamos a la cabaña, estaba claro que
estaban allí. El automóvil de Daniel estaba estacionado y se oían voces
apagadas dentro. Trate de ver si podía oír a ______(tn), pero no conseguí
escucharla. Quizás estuviese amordazada o algo. O quizás ella… No. Me negué a
cualquier otra posibilidad. Si a ella le sucedía algo, yo moría. No podría
vivir en un mundo donde mi Pirncesa no existiese, eso jamás. Más furia subió
por mi espalda y le hice un par de señas a Dylan, para llevar a cabo el plan.
Nos separamos en silencio total y llegue a la puerta de servicio. Probablemente
Dylan ya estaba en posición y entre con sigilo. No se esperaban a nadie, por lo
que la puerta no tenia seguro. Esperaba que Dylan hubiese corrido con la misma
suerte.
Camine como un depredador, silencioso y seguro. Luego de un tramo a oscuras
finalmente llegue a la habitación. Mierda. Mis manos se cerraron con fuerza
sobre el madero haciéndolo crujir levemente. Toda mi imaginación no me preparó
para lo que vieron mis ojos.
Era oficial. Yo iba a matar a Daniel Lerman, El maldito Doctorcito de Mierda y
lo haria lenta y dolorosamente...........................
•
Capitulo #83
Narra ______(tn).
Para cuando abrí los ojos, ya no estaba en mi casa. Me tenían atada a una dura
y extraña cama, y no reconocía nada a mí alrededor. Mi mirada fue borrosa y
errática por unos minutos, pero luego ya pude reconocer que estaba en un sitio
que no me era familiar. Trate de moverme y me di cuenta de lo inmovilizada que
estaba. En la habitación, no había nadie, pero se oían algunos murmullos en
alguna habitación cercana. Traté de recordar algunos datos, pero mi cabeza
dolía muchísimo. Lo único que pude asimilar fue que no estaba en casa y que el
culpable de todo esto era Nick. Y Daniel. Ese degenerado.
Trate de zafarme del agarre, pero fue imposible. Sendas cuerdas rodeaban mis
manos y también mis pies. Solo habían tenido la delicadeza de no amordazare,
aunque creo que solo lo habían olvidado. De pronto, un recuerdo me golpeo en
forma demoledora. Tom. ¡Dios mío! La última vez que supe de él, había sido
golpeado bestialmente por Daniel. Lo más probable es que lo hubiese noqueado.
Solo quería que estuviese bien y que tratase de encontrarme, pues eso podría
hacer que corriera aun más riesgo. Si es que estaba bien.
Trate de buscar alguna debilidad en las amarras o de ver alguna forma de
soltarme. No la encontré, y me desesperé. Esto no me gustaba nada y viniendo de
Nick, no podía ser nada bueno. Me estremecí al recordar su cercanía.Deben haber
oído algún movimiento en la habitación, pues en dos segundos los tenía a mi
lado. Ambos me observaban con una sonrisa en el rostro, y me llamo la atención
la familiaridad con que se trataban. Eso me parecía sospechoso.
-Nick: ¿Estás cómoda hermosa?- pregunto con una sonrisa que no podía presagiar
nada bueno.
-Daniel: Creo que esta algo asustada- dijo acariciándome una pierna. Me volvía
una completa incompetente con Nick cerca. Era verdad que estaba furiosa, pero
el miedo que sentía ante su presencia era mayor a cualquier furia. Sentía como
la barbilla me temblaba y las palabras no salían de mi boca.
-Nick: Pues tiene razón de tener miedo- dijo con voz ronca- Esta pequeña me
debe muchísimo… Hay que enseñarle modales, sobre todo a las chicas inocentes
como _______(tn)- murmuro.
-Daniel: Quisiera ver eso- murmuro acariciando mi muslo.
La cercanía de Nick no me hacia bien. No sabia que decirle, el miedo me
dominaba,nada parecía salir de mis labios secos. Lo único que salió de mi fue
una lagrima traicionera, que rodo por mi mejilla hasta caer a la cama. Sentía
nauseas.
-Daniel: Mírala tiembla como una hoja- murmuro sentándose a mi lado- No te
preocupes amor, no haremos nada que no hayas hecho antes con el ímbecil de Kaulitz… creo que hasta te gustara más.
Abrí los ojos como platos al escuchar las palabras de Daniel. No irían a hacer
lo que estaba pensando ¿verdad?
-Tu: Si se te ocurre ponerme un solo dedo encima, Tom te matara- le escupí
furiosa sin mirar a Nick, o se me acabarían las palabras. Daniel rio, y eso
solo me enfureció más.
-Daniel: Claro… eso si tu inútil novio te encuentra… recuerdo que la última vez
que supe de él no era más que un debilucho tirado en la alfombra… el muy
estúpido no soporto ni siquiera un golpecito… Además no sabe a dónde te
trajimos…
Oí la risa burlona de Nick y me estremecí por completo con solo recordar sus
asquerosas caricias. Con terror advertí que Nick se acercaba a mí, haciéndome
sombra con su cuerpo. El terror me paralizo una vez más y mi respiración se
hizo rápida y agitada. Sentí su mano áspera en mi rostro y trate de gritar. No
pude. Solo un sonido bajo parecido a un gruñido ahogado salió de mi boca. No
podía contra él. Lo único que sentía era el golpeteo incesante y acelerado de
mi corazón. Creí que moriría cuando me tomó por la barbilla y me hizo mirarlo a
los ojos. Las lágrimas salieron automáticamente y me estremecí. Nick me quito
las lágrimas del rostro con delicadeza, una que no era propia de él. Sabía que
bajo ese manto aparente de tranquilidad esperaba el monstruo...
-Nick: Has cambiado mucho ______(tn)- me dijo mirándome de pies a cabeza- No
eres la misma chica tímida que recuerdo… y estos meses que no te he visto, al
parecer han beneficiado tu cuerpo… y creo que las lecciones que te dio Tom fueron bien aprendidas… Sé que no eres más que una chica con la fachada de
inocente,pero en el fondo eres una cualquiera, siempre lo supe, te entregaste
al primer tipo que te hablo lindo… así que en cierto sentido eres una obra echa
a la medida de Tom, debo reconocérselo-Se acerco tanto a mi rostro que pude
sentir el familiar olor a whisky en su aliento. Creí que vomitaría- Desde que
te fuiste al hospital que te sigo ______(tn), te dije que me vengaria... Pero
siempre estabas acompañada del ímbecil de Kaulitz.
-Daniel: No sabes como lo odio yo tambien- dijo con furia.
-Nick: Así que él me impedía acercarme a ti… y no me gusta que me alejen de lo
que es mío… si Tom se atreve a entrometerse entre nosotros, no creo que te
guste saber lo que le va a pasar.
Unas lágrimas cayeron desesperadas por sus palabras. Yo conocía muy bien a Tom. El era capaz de hacer cualquier cosa si estaba enfurecido, y era seguro
que ahora mismo lo estaría. Y mucho más después de saber que había sido Daniel
el del golpe. Solo rogaba que fuese a la policía con Papa y así no tomara
riesgos innecesarios. Si algo le llegaba a suceder…
Mi mente me llevo a tiempos anteriores, cuando comenzó toda mi historia con Tom. De eso parecía tanto tiempo. Y las cosas habían cambiado muchísimo
desde ese entonces. Tom me había cambiado. Él había cambiado. Pero mi amor
por el solo seguía creciendo. Si me preguntaran en este momento, no sabía cómo
había sido capaz de vivir antes de conocerlo. El era todo para mí. Y yo que
estuve a punto de perderlo. Y ahora… no sabía que es lo que sucedería. Podía
pasar cualquier cosa.
Vi con impotencia como Nick pasaba las manos por el resto de mi cuerpo, sin
importarle mi llanto. Esto no podía terminar bien. No otra vez. Luego con un
fuerte tirón, rasgo mi camisón, dejándome semi-desnuda. Trate de gritar pero
una mano me tapo la boca, evitándolo. Daniel se hallaba a un costado de mí, por
el otro lado de la cama y solo miraba, con una estúpida sonrisa dibujada en la
cara.
-Nick: Ahora veras de lo que te hablaba Primo- dijo mirando a Daniel- Luego que
aprendas, te dejare a tu pequeña para que hagas lo que quieras con ella… pero
esto me lo debe, así que…
-Tu: ¡No! Por favor... No...– fue lo único que pude decir y no me gane más que
una bofetada.
-Nick: Tú te callas – no están preguntando tu opinión… además, te aseguro que
lo vas a pasar bien… Ya veras que lo hago mucho mejor que Tom.
Esperen… ¿dijo Primo? Oh, ahora resulta que eran parientes. Eso fue algo que
jamás supe. De hecho creía que Nick no tenia familia… ¡claro! Bueno, ahora
entendía que el asunto de la perversión era algo heredado. Cerré los ojos,
sobrepasada por un mar de emociones mientras sentía que me desgarraban el resto
del camisón a tirones bastante poco delicados. Me dolían las manos y los pies,
las amarras estaban muy apretadas, pero no hubiese servido de nada quejarme.
Como deseaba ahora mismo perder la conciencia.
Se oía solo el ruido pesado de la respiración de Daniel, mientras Nick me
apretaba el cuerpo por diferentes sectores, y yo trataba de aguantar las ganas
de gritar. Discretamente volví el rostro hacia Daniel y entreabrí los ojos… no
podía creer lo que vi ¡bastardo asqueroso!
Yo no era tan mojigata, es más, de hecho en una ocasión encontré a Tom haciendolo. Pero era la situación, y todo era tan putamente retorcido que no veía
por donde Daniel podía excitarse con semejante espectáculo… Dios ¿en serio te
estás masturbando? Abrí los ojos asombrada por el nivel de esos hombres. Por un
lado lo agradecí, fue una forma de evadir mentalmente el toque libidinoso de
Nick sobre mi cuerpo, pero en serio, no me podía creer que Daniel me estuviera
mirando y apretándose su miembro con tanta devoción. No le conocía esa faceta,
en serio y eso que creí conocerlo bastante mientras estuve en el Hospital…
hasta ahora.
Fue entonces que oí un gemido ahogado al otro lado de la habitación. Quizás
estaba loca, pero juraría que ese tono de voz yo lo conocía. Al parecer, tanto
Daniel como Nick estaban tan afanados en lo suyo que no oyeron lo que yo oí. La
posición en la cama era del todo incomoda, pero pude ver por el rabillo del ojo
que alguien se acercaba con sigilo a Daniel. "Por favor que sea la
policía" pensé. Pero muy en mi interior, yo ya sabía quién era. Tom.
La persona dejo caer de golpe un fuerte y feroz garrotazo en la espalda de
Daniel, que lo hizo curvarse y caer arrodillado. Nick se puso de pie de golpe,
pero pude sentir un forcejeo ahogado y unos fuertes golpes. Alguien cayó al
piso y yo luchaba por voltear la cabeza de un sitio a otro, pero los brazos
sobre mi cabeza me impedían ver con exactitud quien era. Daniel se había
conseguido poner de pie cuando cambiaron el ángulo de lucha y finalmente pude
ver lo que sucedía. Tom tenía el rostro desfigurado de furia, mientras se
daba de puñetazos con Daniel de una manera monstruosa. La furia hacía que Tom casi no sintiera los golpes de Daniel, que cada vez se iban haciendo más
débiles. Luego de un par de vagos intentos por golpear a Tom, finalmente
Daniel cayó al suelo. Tom sangraba y tenía un pómulo muy hinchado, el pelo
desordenado y la camisa rota. Jadeaba por el esfuerzo, y Daniel se quejaba en
el piso.
-Tom: Malnacido… debería patearte en el suelo por degenerado, perro
asqueroso... ¡maldito violador! – lo vi escupir sangre sobre Daniel, y
finalmente, reparo en mi.
La mirada de Tom se enterneció y luego corrió hasta donde estaba yo,
tratando de zafar las amarras. No lo consiguió.
-Tom: ¡Mierda, malditas cuerdas…! ¿Estás bien, Princesa, te han hecho algún
daño?- preguntó mientras ponía una sabana sobre mi cuerpo desnudo y me abrazaba
con delicadeza. Yo solo pude asentir y en cuanto me vi rodeada de sus brazos y
envuelta en su familiar aroma, me eche a llorar como nunca, con todo el estrés
acumulado- Ya mi vida, ya estoy aquí...nadie más te hará daño mi Princesa hermosa….-
Y entonces, recordé a Nick.
-Tu: ¡No!- grite ahogada – ¡Nick, se escapó!
-Tom: Dylan se hizo cargo del maniaco ese- murmuró mientras cortaba las
cuerdas con una navaja.
-Tu: ¡Dylan! No mi hermanito, pero donde…
-Tom: Allí- dijo mostrándome el otro lado de la habitación.
Nick yacía tendido a todo lo largo del suelo, y Dylan estaba muy sonriente,
sobándose las manos, sentado sobre él.
-Dylan: Te dije que solo necesitaba mis manos- dijo mientras Nick bufaba bajo
el peso de Dylan – ahora solo será cuestión de….- Vi el rostro contrariado de
Dylan y mire a todos lados, en busca del motivo de su repentino silencio-
¡Tom cuidado!- alcanzo a gritar.
El corazón se me detuvo un segundo. Daniel le quebró un jarrón de vidrio a Tom en la espalda, pero no le dio con toda la fuerza necesaria. Escuche el
quejido doloroso de Tom, seguido por un profundo gruñido. Pero estaba en
desventaja. O eso creí al menos.................
lunes, 8 de abril de 2013
Capitulo 81 :D
Narra _______(tn).
No podía ser cierto. En el momento en que me encuentro más feliz y más plena, en donde todo parece sonreírme una vez más, tenía que sucederme esto. No era posible. Pero el peso de la verdad me golpeaba furiosa. Esto era verdad y yo tenía que asumirlo. El dolor de lo evidente me condenaba a verlo a los ojos. Y estaba allí, en mi propia casa, respirándome en la nuca. Estaba paralizada, y solo podía llorar. No sé porque tengo tanto miedo de él... Supongo que desde aquel dia que trato de violarme, que no puedo soportar que siquiera me mire, como lo odio. Lo odio por mentirme y tratar de separarme de Tom
Tom. Dios mío, no por favor. Lo único en lo que podía pensar era en él. No sabía que es lo que yo haría si el resultaba dañado. En cuanto a mí, sabía muy bien que estaba perdida, desde el minuto en que la fría mano me tomo por la espalda, tapándome la boca y lanzándome contra la pared. El aroma de Nick me produjo tanto temor que sentí que desfallecía en agobio. Sabía demasiado bien quién era. Pero lo que todavía no comprendía era qué demonios hacia esa otra persona ayudándolo. Eso no me cabía en la cabeza, por más que lo miraba una y otra vez. El muy cobarde era incapaz de mirarme a los ojos, y a pesar de que estaba ahí, en mi propia casa y yo había llegado a estar tan cerca de su maldita persona….
Daniel. El doctor guapo de la Clínica. No podia creerlo... El muy degenardo estaba ayudando al otro maniático. El había entrado a la casa, aprovechándose de la amistad que habia forjado con la familia y gracias a él era que Nick ahora estaba donde estaba. Acorralándome en la cocina, con mis padres aterrorizados y susurrándome cosas obsenas al oído. Y todo esto se había ido al diablo solo un rato antes…. Recordé con angustia lo sucedido… Yo había decidido bajar por un poco de agua a la cocina, y me llamo la atención oír una voz familiar. No me creía que era Daniel, el y yo teníamos algunas asperezas que limar… Me acerque a la cocina y vi a mis padres conversando con Daniel. Me subió toda la ira por la columna… no podían estar así como si nada… Despues de haberme faltado el respeto en el Hospital en frente de Tom.
-Tu: ¿Se puede saber que se supone haces acá? – pregunte furiosa, de verdad no queria verlo.
-Daniel: Mmm… a mí también me da gusto verte _______(tn)– contesto sinicamente. Mis padres definitivamente no sabían nada. Los mire ceñuda y vi la reprobación en sus miradas. No estaban de acuerdo con mi actitud aparentemente.
-Mama: Esos no son modales ______(tn)- me regaño mi madre… pídele disculpas al Doctor, el solo quería saber que tal estabas, después de todo el te salvo la vida…
-Tu: ¿A estas horas? – pregunte tratando de no contestar alguna estupidez a Mama.
-Daniel: Bueno, cualquier hora es buena para ver a una amiga- dijo Daniel acercándose – ¿O es que te has olvidado de todo lo que vivimos juntos _____(tn) en el Hospital?- Se me revolvió el estomago al ver que miraba sin vergüenza la curva de mis pechos bajo el delgado camisón. Me cubrí instintivamente, no quería nada con este degenerado, si fue capaz de darme un beso, no queria saber de lo que era capaz si me miraba con esos ojos. Hice crujir mis dientes, rabiosa. Nadie podía ver lo maldito que era este tipo. Detras de esa fachada de buen doctor, no habia más que malicia.
-Tu: Deberíamos hablar en privado- dijemientras Mama me miraba firme.
-Mama: Pues no me parece señorita, Por qué harias tal cosa?- Entonces se me acabaron todas las buenas costumbres. Mama a veces tenia el don de sacarme de quicio con suma facilidad.
-Tu: ¿Por favor Mama, podrías solo no involucrarte? El hecho de que me hayas dado la vida no te hace con derecho a decirme que hacer o no… tú sabes que te quiero mucho… pero por favor, déjame resolver mis asuntos...
Vi a Mama temblar contrariada, y luego se largo a llorar, aferrándose a la camisa de Papa, sin decirme una sola palabra. Se me apretó el corazón, a pesar de todo, pero no daría mi brazo a torcer. Tenia que dejarme, si yo actuaba asi... tenia mis razones. Papa me miro indignado y su mirada me lo dijo todo. Parecía no entender, y eso que él sabía lo que había pasado. Pero luego dejo de mirarme con ira y la mirada que me dio fue de comprensión. El estaba dividido. Suspire, alejándome de ellos y me fui a la sala, mientras Daniel me seguía de cerca.
Me di la vuelta y lo enfrente. El me miraba con media sonrisa, sin saber lo que se le venía encima. Degenerado.
-Tu: ¿Qué mierda haces acá Daniel? Esta bien que me hallas salvado la vida y estoy muy agradecida. Pero por tu culpa tuve problemas con Tom, tienes dos segundo para hablar... – dije furiosa.
-Daniel: Amor, esas no son formas de tratar a alguien tan cercano como a ti….
-Tu: Amor? Daniel de que estas hablando, porque me llamas asi, acaso estas loco?.Tú no eres nada mío ¡vete de mi casa!- casi grite al ver que se me acercaba.
-Daniel: Yo recuerdo que fuimos muy cercanos el tiempo que estuvimos en el Hospital… vamos cariño, no te pongas arisca… Asi solo me haces arrepentirme de no haberte echo mia cuando tuve la oportunidad...
Daniel se acerco peligrosamente, y atrapo una de mis manos acercándome con violencia a su cuerpo. Voltee la cara, asqueada por su presencia, la furia me hacia querer matarlo si fuera posible. Pero el fue demasiado brusco, y me apretó la mano tanto que dolió. No entendía que era lo que quería.
-Daniel: Bueno, si deseas saber que hago aquí... te contare que he conocido a alguien que tiene muchísimas ganas de verte de nuevo…. Alguien a quien conoces muy bien… A pesar del poco tiempo que se vieron...
-Tu: No sé de qué me hablas Daniel, pero te rogaría que te fueras… yo no quiero verte, has hecho demasiados problemas… ¡Tú y tus asquerosos pensamientos…!- Daniel sonrió y acerco sus labios a mi rostro. Beso mi mejilla y yo cerré los ojos, tratando de zafarme de su agarre. No lo logré, por supuesto, pero al menos le quedo claro que no se le haría tan fácil someterme. ibecil.
-Daniel: _____(tn), era lógico que pensara que estabas embarazada… despues de todo tenias todos los sintomas. No sabes cuanto deseo tenerte bajo mi cuerpo, gritando mi nombre, No sé como aguante mi impulsos para no arrancarte tu ropa de un solo movimiento.... Pero nunca pude, siempre estaba tu hermano y claro, el inutil de tu noviecito. Dia y noche. Te quise conmigo desde el primer momento en que te vi- dijo enojado.
-Tu: ¡Cállate, pensé que eras un buen chico. Pero ahora veo que me equivoque…! además ni siquiera me gusto tu beso, no senti absolutamente nada… ¡Tom es cien mil veces mejor que tú!- le grite furiosa.
Sentí con asombro como Daniel me cruzaba el rostro de una sola bofetada. Nunca creí que fuese capaz de golpearme. Lo mire con los ojos brillantes, incrédula, mientras sentía como el labio se me hinchaba con el golpe. El solo me sonrió, luego de acariciar mi cabello. Temblé ante su contacto.
Mire aterrada hacia la cocina, dispuesta a gritarle a Papa o a Mama, pero para cuando mis ojos los encontraron supe que ya era demasiado tarde. Había alguien con ellos. Alguien que amenazaba a Mama con un cuchillo, y que estaba de espaldas. No supe en qué momento esa persona había entrado a la casa, pero supe de inmediato que había venido con Daniel. Esto ya se estaba pasando. Papa y Mama no tenían nada que ver…
-Tu: ¿Qué sucede aquí, Daniel?- grite furiosa y asustada.
-Daniel: ¿Tu creías que te ibas a librar de mi tan fácil?- preguntó- Ahora te demostrare que conmigo no se juega… te dije que había traído un amigo que desea hablar contigo… y quiere hacerlo desde hace mucho tiempo…
Me acercó con violencia a la cocina en donde tuve al hombre que amenazaba a mis padres de espaldas a mí. Lo vi mover su cuchillo sobre el rostro de Papa y de Mama especialmente, y aun sin verle el rostro, la cara de horror de mis padres me puso a sobre alerta. Era extraño que Papa no se atreviera a moverse y solo aferrara a Mama con aire protector, sin intentar nada. Entonces Daniel apretó su agarre y yo proferí un grito ahogado, lo que provocó que su secuaz se diera cuenta de mi presencia. Lenta, muy lentamente se comenzó a volver hacia mí, y de pronto, su rostro se presento ante mí en toda su expresión…. No. No, por favor. El rostro que tenia ante mí, era tan conocido como terrorífico. El paso del tiempo lo había cambiado, endureciéndolo, dándole aires de vejez que antes no poseía, de seguro era por el alcohol y las drogas, pero no había duda alguna de que era él. Nadie más que el.
-Tu: ¡NICK! – gemí en forma agónica, apuntándolo y sintiendo como las rodillas me temblaban, haciendo que cayera, y lo hubiese hecho, sino hubiese sido por el férreo agarre de Daniel. Mi respiración se acrecentó, y sentí que me desvanecía, pero sin llegar a hacerlo. Daniel me sostuvo por los brazos, impidiendo cualquier escape, aunque este fuese mental, a la vez que Nick, el maldito de Nick se acercaba a mi rostro susurrando con su aliento rancio.
-Nick: Nos volvemos a encontrar _______(tn).
Ni siquiera pude contestarle. Sentí que la vida se me iba en una sola exhalación, el dolor en mi pecho se hizo gigante y casi pensé que moriría de dolor. Pero no sucedió nada. Solo me lo quede mirando como una idiota, mientras ataba a mis padres de las manos y los amenazaban con mi muerte si ellos se movían. Nunca supe cómo demonios logro maniatarlos. Supuse que los tenía realmente aterrados.
-Nick: Ha pasado demasiado tiempo sin verte pequeña- dijo acercándose- creo que hay algunas cosas que debemos conversar- Traté con todas mis fuerzas de decir algo, de negarme o golpearlo con todas mis fuerzas, pero el terror que sentía ante su presencia me inmovilizo como nunca lo hubo hecho antes. Solo era capaz de mirarlo moverse, mientras se acercaba a mi, me pasaba su sucia y apestosa lengua por la mejilla- Tú me debes muchas cosas hermosa- me susurró- Es tiempo de terminar lo que empezamos aquella noche, ¿Te acuerdas? No sé en que estaba pensando, te tuve tan indefensa y vulnerable, era la oportunidad perfecta.... Como me hubiera gustado ser yo el primero y no el imbécil de Kaulitz.
Lo mire algo idiotizada, pues no entendía el fin de sus palabras. ¿A quien quería engañar? El y yo sabíamos perfectamente que es un pervertido violador… Sentia mucho miedo no queria que me tocara y mucho menos que me hablara... No sé como llegue a esto, pero si Nick de verdad cumplia su cometido... No podira soportarlo, él unico que podia hacerlo, era Tom, Solo él sabe como hacerme sentir amada y a nadie más que él le entregaria mi cuerpo.
-Nick: Aquí tienes a tu linda y puta hija- murmuró Nik acariciándome con su cuchillo sobre el camisón- Ella es la que causo que yo me volviera loco y casi la poseyera… ¿en realidad crees que ella no tuvo la culpa?... Solo mírala… ¡Con esa cara de inocente y cuerpo perfecto, es una combinación perfecta!, ¡no es más que una zorra que se hace pasar por inocente oveja! Se de muy buena fuente que tiene muchas tiempo acostandose con su amado Tom… Daniel puede decírselos….
Palidecí mientras Nick decía sus palabras. Daniel solo sonreía, mirándome con mirada lasciva y profunda. No podía creerme lo que sucedía. Dios mío, si supieran que Tom estaba aquí….Él se acerco mucho mas a mí y poso su cuchillo sobre la piel desnuda de mi hombro. Jadee en busca de oxigeno, sintiendo que desfallecería en cualquier momento. El se acercó de forma brusca hacia mí, acariciando la piel de mi mejilla. Quería gritar. Quería golpearlo. Quería hacer todo lo que retuve en mi corazón por tanto tiempo, pero no pude moverme, presa del pánico. No fue hasta que mencionó a Tom que finalmente reaccioné.
-Nick: Quizás si traemos acá a tu estúpido amante puedas hablar… no te veo con mucho ánimo, así que creo que deberemos ponerte un incentivo….
Ante la sola mención de Tom, yo reaccione. Levante la mano con tal rapidez que nadie se lo imaginó, dándole un golpe en toda la mejilla a Nick, y le rasgué la piel con el anillo que llevaba. Nick se llevo la mano al rostro, con un grito de dolor. Me miro furioso y su golpe no se hizo esperar. Me lanzo hacia atrás, y caí pesadamente sobre la alfombra, adolorida por su golpe en la mejilla. Seguía igual de violento, pero yo me lo esperaba. Nunca permitiría que le hiciera daño a Tom, A mí, podía hacerme lo que quisiera, pero a Tom…. eso eran palabras mayores.
-Tu: ¡Ni se te ocurra acercarte a él, maldito!- le grité con toda mi fuerza, avivada por el miedo a perderlo.
Pero no se me haría tan fácil. El maldito se acerco con suma rapidez hacia mí, y me acorraló entre sus brazos asfixiándome con su poder. Me arrastró hasta la cocina, y allí me trató de besar, en frente de mis padres. Gemí de impotencia mientras trataba de hacerlo, pateando y chillando lo más que podía, pero no hice más que ganarme otro golpe furioso en el rostro, el cual ya empezaba a desfigurarse. Lentas lágrimas bajaron por mis mejillas, en total desesperación. Solo rogaba a Dios que no se enterasen que Tom estaba en el segundo piso, pues estaba segura de que lo dañarían o quizás que otra cosa perversa le harían. Llore con lágrimas amargas, mientras Nick desplazaba sus manos por mi cuerpo degeneradamente, tratando de arrancarme algún gemido, alguna reacción. Se aferro de mis pechos, causándome dolor. No consiguió la reacción que buscaba, lo cual sólo hizo que se enfureciera más.
Sufrí con eterna agonía, sollozando por mis padres, por Tom y por todos, excepto por mí. Temía tanto que dañaran a Mama o Papa… Y más aun, sobre todo, a Tom. Solo rogaba que no se diera cuenta de mi ausencia y que siguiera durmiendo hasta muy, muy tarde, para que no se percatara del horror que había en el primer piso. Nick me acorraló hasta uno de los muebles, ante la mirada atónita de mis padres. Vi como mis Padres gritaban agonizantes, pero Daniel ya se había hecho cargo de ellos, amenazándolos con algún tipo de arma que no pude distinguir, pero de todas formas los tenía reducidos. Fue entonces, cuando con toda la angustia de mi alma, oí los pasos vacilantes de alguien en la escalera superior. Nick le hizo un gesto a Daniel, quien se escondió tras unos muebles de la sala, mientras él seguía amenazándome con el cuchillo, mirándome a los ojos intensamente, mientras me susurraba:
-Nick: Guarda absoluto silencio si no quieres que tu lindo Novio muera. No digas una sola palabra, y permitiré que el bastardo viva. Si haces un solo movimiento en falso, le diré a Daniel que lo acabe. Y créeme que él estará encantado de asesinarlo…
Me estremecí con miedo ante sus palabras y solo pude asentir, aterrada. Sentí con miedo infinito como los pasos de Tom se iban acercando a la cocina, lentos y medidos, pero se oían a pesar de todo. Se acercaba y yo no podía hacer nada por evitar lo que se venía. Llore de impotencia, sollozando a pesar de la amenaza de Nick, temblando, aterrada.
Luego pude sentir que los pasos se habían detenido, y no supe nada mas hasta que Nick me arrastro hacia la puerta de salida, mientras me susurraba sus planes maléficos al oído. No los oí, estaba más preocupada de Tom que de ninguna otra cosa. Pero cuando casi estaba por llegar a la puerta, escuche el grito desgarrador de Mama y pude ver perfectamente como Daniel noqueaba a Tom con algún arma, lanzándolo de un solo golpe al suelo. Grite ahogada, pero una mano fría y dura me cortó el grito a la mitad, mientras me apretaban y me llevaban arrastrando hacia un vehículo y se ponía en marcha rápidamente. Lancé mil maldiciones, pero de pronto no pude decir más: un golpe tan fuerte como el que le habían dado a Tom me cegó, haciéndome perder el sentido… En el fondo lo agradecí… No quería ni saber lo mal que estaría pasándolo Tom en este momento..................
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